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Dolor de cabeza y estrés: por qué cada vez afecta más a los jóvenes

El dolor de cabeza (cefalea) no es una enfermedad en sí, sino un síntoma: una señal de alerta de nuestro cuerpo.

Dolor de cabeza y estrés: por qué cada vez afecta más a los jóvenes

Cefalea y estrés son dos condiciones que habitualmente "caminan de la mano". Tanto una como la otra están presentes en algún momento de nuestras vidas, siendo ambas muy frecuentes.

Los jóvenes no son la excepción. En la Argentina actual, las consultas médicas por cefaleas y migrañas en adolescentes y jóvenes van en aumento, empujadas principalmente por un factor común que atraviesa sus vidas cotidianas: el estrés crónico. Esto afecta de manera directa a estudiantes secundarios y universitarios, impactando en su rendimiento escolar, su vida social y su calidad de vida.

Podemos decir que, en general, el estrés actúa como un desencadenante del dolor, sobre todo en aquellas personas predispuestas, en las que, en determinadas situaciones, la cabeza es "el órgano de choque".

 

¿Por qué los jóvenes están tan expuestos a todo esto?

 

Existe un estrés académico y laboral que surge en épocas de ingreso a la universidad, exámenes o entrega de trabajos prácticos, entre otras cosas: son momentos de alta exigencia, en los que suelen acumularse varias evaluaciones o entregas al mismo tiempo y la presión por rendir se sostiene durante semanas. Todo esto se suma, en muchos casos, a la necesidad de tener que solventar económicamente sus estudios, lo que en la práctica implica combinar el estudio con un trabajo y deja todavía menos tiempo disponible para descansar.

Además, otro factor es el uso y abuso de las "pantallas" (celulares, tablets, computadoras), que contribuye también en forma significativa: hoy son, al mismo tiempo, la herramienta de estudio, el medio de comunicación y la principal forma de entretenimiento, por lo que los jóvenes terminan expuestos a ellas gran parte del día y con pocas pausas reales.

Y no debemos olvidar el ritmo de vida: muchas veces los jóvenes llevan un estilo caracterizado por falta de horas de sueño, salteo de comidas y, en muchos casos, sedentarismo. Dormir poco, comer de forma irregular y moverse menos de lo necesario son hábitos que, sostenidos en el tiempo, dejan al organismo con menos recursos para tolerar el estrés cotidiano.

 

Migraña y cefalea tensional, las más frecuentes en jóvenes

 

La Sociedad Internacional de Cefaleas reconoce innumerables tipos de dolor, siendo los más comunes, en los jóvenes, la migraña y la cefalea tensional.

La migraña no es solo un dolor de cabeza. Es una enfermedad neurológica, en la que el dolor es el síntoma predominante, pero que además suele acompañarse de otros, como náuseas o vómitos, intolerancia a la luz y los sonidos, y cambios en el humor que pueden persistir por días. En general el dolor es muy severo, suele ocupar una mitad de la cabeza y es referido como una sensación pulsátil.

La cefalea tensional (más frecuente) es en general menos intensa, y es descripta como "una vincha" o algo que oprime toda la cabeza. Se supone que el estrés hace que contraigamos los músculos de hombros, cuello y cráneo, generándose de esta manera el dolor.

 

¿Cómo combatir el dolor y mejorar la calidad de vida?

 

Algunos ítems para tener en cuenta:

  • Realizar actividad física regularmente ayuda al bienestar físico y anímico a través de la liberación de endorfinas.

  • Establecer una cierta rutina de sueño: aburrido y dificultoso (sobre todo en los jóvenes), pero necesario.

  • Reducir el uso de pantallas.

  • Mantener una alimentación prolija, respetando en la medida de lo posible las cuatro comidas diarias.

  • Evitar la automedicación. Este punto es de fundamental importancia, ya que es bien sabido que el uso frecuente de analgésicos conlleva el riesgo de transformar el dolor en algo crónico, constituyendo lo que conocemos como "cefalea por abuso de analgésicos", una situación compleja que representa un verdadero desafío para el médico especializado.

 

Las llamadas "banderas rojas"

 

Existen ciertos criterios médicos que exigen una consulta inmediata:

  • Si el dolor aparece de forma súbita, explosiva y con una intensidad jamás experimentada.

  • Si se acompaña de fiebre alta, rigidez en el cuello, confusión o dificultad para hablar.

  • Si el dolor viene junto a pérdida de fuerza en brazos o piernas, hormigueos o alteraciones en la visión.

  • Si los dolores cambian bruscamente de características o aumentan su frecuencia de forma progresiva semana a semana.

El dolor de cabeza asociado al estrés es, en la gran mayoría de los casos, benigno y manejable con hábitos saludables como los mencionados. Pero distinguir una cefalea habitual de una señal de alarma es tarea del médico: ante la persistencia de los síntomas, un cambio en el patrón habitual del dolor o la aparición de alguna de las banderas rojas descriptas, la recomendación es no demorar la consulta.

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