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Golpes de calor: cómo prevenirlos y qué señales no hay que ignorar en días de altas temperaturas

Con el verano a pleno y las jornadas de calor intenso que se repiten, es fundamental prestar atención a cómo cuidarnos para disfrutar sin riesgos. Rosario ofrece parques, río y espacios verdes ideales para compartir al aire libre, pero el sol y las altas temperaturas también pueden convertirse en un problema si no tomamos los recaudos necesarios. El Dr. Cristian Zinny, Staff del Servicio de Clínica Médica de Grupo Gamma, pone el foco en algo clave: el verano se disfruta, pero sin abusar del sol, especialmente en las horas de mayor intensidad.

Golpes de calor: cómo prevenirlos y qué señales no hay que ignorar en días de altas temperaturas

El calor extremo y el cuerpo: qué puede pasar

 

Cuando una persona permanece mucho tiempo expuesta a altas temperaturas, pueden fallar los mecanismos naturales que regulan la temperatura corporal. Esa falla puede desencadenar un golpe de calor, una situación que no debe minimizarse y que puede afectar distintos órganos del cuerpo. Al igual que ocurre con el frío extremo, el calor intenso exige cuidados específicos para evitar consecuencias en la salud.

Horarios y hábitos que ayudan a prevenir

 

No todas las personas reaccionan igual al calor, dice el Dr. Zinny. La prevención depende de la edad, el estado de salud y el contexto de cada uno. Sin embargo, hay recomendaciones generales que pueden marcar la diferencia:

  1. Evitar la exposición al sol entre las 11 de la mañana y las 17 horas.
  2. Priorizar actividades al aire libre a la mañana temprano o al atardecer, cuando hay más sombra y menor intensidad solar.
  3. Buscar siempre lugares con sombra, ya sea en parques, playas o espacios verdes.
  4. Usar ropa liviana y clara.
  5. Comer liviano y beber agua de manera frecuente, incluso sin sentir sed.

Grupos de mayor riesgo

 

El Dr. Zinny advierte que hay personas que requieren un cuidado especial frente al calor extremo:

  1. Niños y niñas pequeñas
  2. Personas mayores, especialmente aquellas que toman medicación antihipertensiva.
  3. Personas con antecedentes cardiovasculares, como ACV o infarto.

En estos casos, el calor puede potenciar la baja de presión arterial y generar fallas en distintos órganos.

En casa también hay que cuidarse

 

Cuando las temperaturas son muy elevadas, a veces lo mejor es no salir. Permanecer en casa con ventilador, aire acondicionado o ventanas abiertas puede ser suficiente, siempre evaluando las condiciones de cada vivienda. No todos cuentan con los mismos recursos, por eso es importante adaptar las estrategias a lo que cada uno tiene y puede: hidratarse bien, buscar ambientes más frescos y, si es posible, acercarse a un parque que ofrezca alivio térmico.

Alcohol y calor: una combinación que no ayuda

 

Durante el verano es frecuente consumir bebidas alcohólicas, pero es importante saber que el alcohol favorece la deshidratación. Permanecer al sol, dormir en reposeras o colchonetas sin hidratarse adecuadamente puede aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor. El agua sigue siendo la mejor aliada para enfrentar las altas temperaturas.

Síntomas de alerta: cuándo prestar atención

 

El golpe de calor no es solo “sentir calor”. Algunos síntomas que deben encender una señal de alarma son:

  1. Dolor de cabeza intenso
  2. Mareos o sensación de desmayo
  3. Náuseas o vómitos
  4. Dolor abdominal
  5. Falta de aire
  6. Somnolencia o confusión
  7. Sensación general de malestar

Incluso puede ocurrir estando al aire libre, en una pileta o realizando actividades recreativas, si la exposición al calor es prolongada.

Disfrutar el verano, con conciencia

 

El verano invita a salir, compartir y disfrutar la ciudad. Hacerlo con responsabilidad, escuchando al cuerpo y respetando los límites, es la mejor forma de prevenir complicaciones y cuidar la salud durante los días de calor intenso.

 

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