Lumbalgia: el dolor lumbar que afecta a millones y puede prevenirse
Traumatología

El dolor lumbar es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial y puede presentarse en distintas etapas de la vida. La Dra. Brenda Verger, especialista en Traumatología de Columna, Staff del Servicio de Ortopedia y Traumatología de Grupo Gamma, explica qué es la lumbalgia, cuáles son sus tipos, factores de riesgo y por qué un enfoque biopsicosocial resulta clave tanto para su tratamiento como para su prevención.
El dolor lumbar, también conocido como lumbago o lumbalgia, es una afección caracterizada por dolor agudo o persistente en la parte baja de la espalda. Esta región comprende el área que va desde el borde inferior de las costillas hasta los glúteos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 80 % de la población mundial experimentará dolor lumbar en algún momento de su vida. Puede afectar tanto a adolescentes como a adultos mayores y constituye la principal causa de discapacidad laboral a nivel global. La mayoría de los casos se presenta entre los 50 y 55 años de edad, y las mujeres lo padecen con mayor frecuencia que los hombres. Además, los episodios recurrentes de lumbalgia son más comunes a medida que aumenta la edad.
En el año 2020, la lumbalgia afectó a aproximadamente 619 millones de personas en todo el mundo, y se estima que esta cifra aumente a 843 millones para el año 2050, principalmente debido al crecimiento y envejecimiento de la población.
La lumbalgia puede clasificarse según su duración en:
- Aguda: cuando dura menos de 6 semanas.
- Subaguda: cuando se prolonga entre 6 y 12 semanas.
También puede clasificarse según su causa en:
- Específica: cuando existe una patología identificable que explica el dolor.
- Inespecífica: cuando no se encuentra una causa estructural o patológica concreta.
Aproximadamente el 90 % de los casos corresponden a lumbalgia inespecífica. Entre sus principales factores de riesgo se encuentran la falta de actividad física, el tabaquismo y la obesidad, entre otros.
Evaluación clínica y abordaje integral
Ante la aparición de dolor lumbar, es fundamental realizar una evaluación clínica integral que incluya un examen físico minucioso, una valoración psicosocial y, cuando esté indicado, estudios por imágenes como radiografías o resonancia magnética, afirma la Dra. Brenda Verger. Esto permite adaptar el tratamiento a las necesidades de cada persona. Cuanto más tiempo se prolonga la lumbalgia, mayor es la probabilidad de que aparezcan limitaciones que afecten las actividades de la vida diaria. Por este motivo, un enfoque biopsicosocial cobra especial importancia tanto en la evaluación como en la planificación del tratamiento.
El tratamiento dependerá del tipo de lumbalgia. En los casos específicos, estará dirigido a la patología que origina el dolor. En la lumbalgia inespecífica, en cambio, se recomienda un abordaje integral. En general, se suele indicar medicación analgésica, antiinflamatoria y relajante muscular para aliviar el dolor y mejorar el confort del paciente. Además, pueden formar parte del tratamiento la fisioterapia, el apoyo psicológico, la reducción de cargas físicas, el descenso de peso y el cambio de hábitos, entre otras medidas.
En conclusión, la realización regular de ejercicios de fortalecimiento, el mantenimiento de un peso adecuado y una buena rutina de estiramientos son claves fundamentales para la prevención del dolor lumbar.


