Cáncer de cuello uterino. ¿Podemos prevenirlo?
Ginecología

Enero es el mes de concientización sobre el cáncer de cuello uterino. La Dra. María Alejandra Di Gregorio, Staff del Servicio de Ginecología de Grupo Gamma, explica cómo se desarrolla esta enfermedad y cuáles son las principales herramientas para su detección temprana y prevención.
El cáncer de cuello uterino es uno de los cánceres más frecuentes en las personas con útero, luego del cáncer de mama y de colon. Esta enfermedad es causada casi en la totalidad de los casos por el Virus del Papiloma Humano, también conocido como HPV o VPH por sus siglas en inglés y en español, respectivamente. Este virus también es responsable de las verrugas en el ano y los genitales, así como de otros cánceres en distinta magnitud, tales como el cáncer de ano, vulva, vagina, pene y faringe.
La infección por HPV es muy común entre los adultos y puede contraerse a lo largo de la vida a través del contacto sexual. Es tan frecuente que 1 de cada 8 personas se infectará en algún momento de su vida con este virus. Sin embargo, hasta el 90% de estas infecciones serán combatidas y eliminadas por el sistema inmunológico.
Cuando las infecciones no son eliminadas, es posible que se desarrollen lesiones precancerosas en el cuello uterino, las cuales, si no son detectadas, pueden evolucionar hacia un cáncer a lo largo de los años. Dado que este proceso ocurre de manera progresiva, es posible diagnosticar tempranamente estas lesiones y tratarlas para evitar el desarrollo del cáncer.
Además, es muy importante tener en cuenta que existen muchos tipos de HPV y que solo algunos de ellos tienen la capacidad de ocasionar cáncer de cuello uterino.
¿Podemos prevenir el cáncer de cuello uterino?
Actualmente contamos con herramientas eficientes para prevenirlo. En primer lugar, existe la vacuna contra el HPV, que previene la infección por los tipos de virus que producen verrugas en el ano y los genitales y por la mayor parte de los virus responsables del cáncer de cuello uterino.
En Argentina, desde el año 2011, la vacunación contra el HPV fue incluida en el calendario nacional de vacunación de manera gratuita y obligatoria. Entonces, ¿Quiénes deben vacunarse?
- Niñas y niños a los 11 años, con una única dosis.
- Personas entre 11 y 26 años trasplantadas, que viven con VIH o que presentan enfermedades autoinmunes y están por recibir tratamientos que disminuyan la respuesta del sistema inmune.
Además, quienes no hubieran recibido la vacuna gratuita y obligatoria en forma oportuna (niñas nacidas a partir del año 2000 y niños a partir del año 2006) aún están a tiempo de recibirla en vacunatorios del sistema de salud pública.
Es fundamental consultar con su ginecóloga/o o profesional de confianza para la indicación del esquema de vacunación correspondiente.
¿Si no recibí la vacuna dentro del calendario de inmunizaciones de salud pública, puedo vacunarme?
La infección por HPV, si bien es más frecuente en personas menores de 30 años, puede contraerse a lo largo de toda la vida, por lo que la vacuna continúa otorgando protección. Es importante tener en cuenta que la vacuna es preventiva y no tiene efecto comprobado sobre infecciones presentes al momento de la vacunación. Sin embargo, previene contra nueve tipos virales, lo que ofrece una protección amplia frente al HPV.
Consultar con un profesional médico de confianza para la toma de decisiones en un contexto de consejería es siempre recomendable.
¿Cuál es la importancia del control ginecológico en su prevención?
El cuello uterino se localiza en la porción inferior del útero y puede ser fácilmente visualizado durante la consulta ginecológica de control. De esta manera, contamos con herramientas como el Papanicolaou, que permite la toma de una muestra de células del cuello uterino para el diagnóstico de lesiones precancerosas.
Además, el test de HPV es una prueba que permite detectar de forma aún más temprana estas lesiones. Ambos estudios se realizan durante la consulta ginecológica y no son invasivos ni dolorosos.
¿Existen otras formas de prevención?
Es de gran importancia llevar un estilo de vida saludable, evitando el hábito de fumar, ya que este aumenta notablemente la probabilidad de que el sistema inmune no logre eliminar el HPV y, en consecuencia, se desarrollen lesiones precancerosas.
El uso de preservativos, si bien previene la infección por HPV en aproximadamente la mitad o dos tercios de los casos, ayuda a evitar otras infecciones de transmisión sexual que pueden constituir una puerta de entrada para el virus.
El cáncer de cuello uterino es una enfermedad prevenible. Consultar anualmente a un profesional de confianza es el primer paso en el camino de la prevención, el diagnóstico y el tratamiento temprano.

