¿Cómo impacta el calor en pacientes que tienen várices?
Flebología y Linfología

El calor puede intensificar los síntomas de las várices y aumentar el riesgo de complicaciones.
La Dra. Griselda Alfonso, Jefa del Servicio de Flebolinfología, de Grupo Gamma, explica por qué las altas temperaturas afectan el retorno venoso y cuáles son las principales recomendaciones para cuidar la salud vascular durante el verano.
Las várices se producen por una dificultad en el retorno venoso, como consecuencia de la insuficiencia de las válvulas que regulan el ascenso de la sangre hacia el corazón, entre otros factores.
Este retorno se realiza naturalmente desde la planta de los pies hacia las venas profundas, en un 95%, en dirección al corazón. Todo este proceso está impulsado por distintos mecanismos: la contracción de los músculos de la pantorrilla, la respiración y la bomba cardíaca, que dirige con fuerza, en cada latido, la sangre arterial a todos los órganos. Al llegar a la circulación capilar, esa fuerza remanente ayuda a las vénulas y venas a ascender nuevamente la sangre hacia el corazón (retorno venoso).
Sin embargo, este retorno se ve dificultado por varios factores, entre ellos, la fuerza de la gravedad.
En los días de calor, por encima de los 25 °C, además de la acción de la gravedad que ya dificulta el retorno venoso, se produce una dilatación de las venas, afirma la Dra. Griselda Alfonso. Como consecuencia, los síntomas varicosos tienden a aumentar: mayor edema (piernas hinchadas), dolor, venas más dilatadas y, en pacientes con patología más avanzada, el riesgo tan temido de flebitis o trombosis.
¿Qué se recomienda en esta época de calor agobiante?
- Buena hidratación, con una ingesta mayor a 2 litros de agua por día.
- Ingesta de venotónicos (diosmina-hesperidina). Se trata de medicación de origen vegetal, como la zamarilla o el naranjo amargo, que no presentan contraindicaciones.
- Realizar ejercicios aeróbicos que estimulen el retorno venoso, ya que activan todos los factores que favorecen este proceso, como caminar, andar en bicicleta, cinta o escalador.
- En casos de edema importante, se recomienda asociar a las medidas anteriores sesiones de drenaje linfático manual, realizadas por profesionales kinesiólogos debidamente entrenados.
- Para viajes aéreos de más de 5 horas, se aconseja el uso de medias elásticas de compresión intermedia (15–20 mmHg).
Esto es especialmente importante en pacientes jóvenes que toman anticonceptivos, ya que aumenta el riesgo de trombosis. Incluso, en algunos casos, dependiendo del grado de insuficiencia venosa, se recomienda la utilización de anticoagulantes dos horas antes de embarcar. - Siempre es conveniente realizar una consulta con un especialista, no solo ante la aparición de síntomas, sino también para prevenir complicaciones durante estas épocas de vacaciones.
Adoptar medidas preventivas simples y realizar controles médicos adecuados permite reducir riesgos y evitar complicaciones. La consulta oportuna con un especialista es clave para acompañar cada caso de manera personalizada, especialmente durante los meses de mayor calor, concluye la Dra. Griselda Alfonso.


