Reemplazo de cadera: ¿todas las cirugías se hacen igual?
Cuando una persona necesita un reemplazo de cadera, una de las primeras preguntas que suele surgir es cómo se realiza la cirugía. Y la respuesta es sencilla: no hay una única forma.

El reemplazo total de cadera es un procedimiento altamente efectivo para tratar patologías como la artrosis, la necrosis avascular o algunas fracturas. Su objetivo es aliviar el dolor y recuperar la movilidad, mejorando la calidad de vida.
Pero para llegar a ese resultado, existen distintos abordajes quirúrgicos.
¿Qué significa "abordaje"?
El abordaje es el camino que elige el cirujano para acceder a la articulación de la cadera. Los más utilizados son el abordaje posterior (o posterolateral) y el abordaje anterior directo. Ambos son seguros y permiten obtener muy buenos resultados cuando son realizados por equipos con experiencia.
La diferencia entre uno y otro no está en la prótesis, sino en la forma de llegar a colocarla, explica el Dr. Luis Turus , Staff del Servicio de Ortopedia y traumatología de Grupo Gamma.
Abordaje anterior: Una técnica cada vez más utilizada
En los últimos años, el abordaje anterior directo ganó popularidad. Se realiza a través de un plano entre músculos, lo que en general evita tener que seccionarlos.
En algunos pacientes, esto puede asociarse a:
menor dolor en los primeros días después de la cirugía,
menor sangrado durante la operación,
incisiones más pequeñas,
y una recuperación más rápida en la etapa inicial.
Es importante tener en cuenta que estos beneficios suelen observarse principalmente en el período inmediato posterior a la cirugía. Dentro del abordaje anterior, existe una variante conocida como incisión tipo “bikini”. Se realiza siguiendo las líneas naturales de la piel en la zona inguinal. Su principal ventaja es estética, ya que permite que la cicatriz sea menos visible. Desde el punto de vista funcional, los resultados son similares a otras variantes del mismo abordaje.
No todas las prácticas son para todos.
Como en cualquier procedimiento médico, no existe una única opción válida para todos los pacientes.
Algunos abordajes pueden ser más adecuados según las características de cada persona, la patología a tratar o la complejidad del caso. También influyen factores técnicos, como la experiencia del equipo quirúrgico.
Por eso, la decisión no se basa únicamente en una técnica, sino en una evaluación integral de cada paciente.


