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Adolescencia: cambios en el flujo vaginal ¿cómo cuidarte?

Ginecología

Adolescencia: cambios en el flujo vaginal ¿cómo cuidarte?

¿Sabías que los cambios en el flujo vaginal son uno de los motivos de consulta más frecuentes en el consultorio de ginecología? La Dra. Ivonne Guinle Staff del Servicio de Ginecología de Grupo Gamma nos explica cuáles de estas variaciones son completamente naturales y cuándo es momento de prestar atención.

El ciclo menstrual y el flujo: Un proceso natural

El flujo vaginal no es estático; se transforma según el momento del ciclo menstrual en el que te encuentres. Es fundamental aprender a reconocer estos cambios:
Post-menstruación: Luego de que el sangrado cesa por completo, suele haber un período donde el flujo es escaso o casi imperceptible.
Fase de ovulación: Entre los días 12 y 14 (contando desde el inicio de la regla), el flujo aumenta, se vuelve elástico y transparente. Es lo que los médicos describimos como "parecido a la clara de huevo".
Fase pre-menstrual: Posteriormente, la cantidad disminuye, el flujo se vuelve más espeso y de color blanco, aumentando nuevamente su volumen a medida que se acerca la próxima menstruación.

Estos cambios son tan propios de tu cuerpo como la lubricación que aparece durante la excitación sexual o las variaciones que ocurren durante un embarazo.

Consultas frecuentes y anticoncepción

Es cada vez más común que muchas pacientes decidan no utilizar métodos anticonceptivos hormonales o suspenderlos. Este escenario es una excelente oportunidad para acudir a la consulta, aclarar dudas sobre el ciclo natural y revisar la información disponible sobre anticoncepción general y prevención de enfermedades de transmisión sexual (ETS).

Señales de alerta: ¿Cuándo consultar?

Es importante diferenciar el flujo normal de aquel que indica una infección o inflamación. Debés programar una consulta médica si notás:

  • Picazón o ardor persistente.
  • Enrojecimiento de la vulva.
  • Aumento inusual de la cantidad de flujo.
  • Cambios marcados en el color o el olor genital.

En estos casos, se requiere la intervención de un profesional para identificar el microorganismo responsable mediante un examen físico o estudios complementarios y así indicar el tratamiento específico.

El riesgo de la automedicación

Aunque en los medios de comunicación se promocionen medicamentos de venta libre, la automedicación sin un diagnóstico previo no es la mejor forma de autocuidado. Muchas veces, estos productos logran una mejoría temporal, pero el problema reaparece, manteniendo la incomodidad o incluso acentuando los síntomas.

Otras causas de alteración en el flujo

Existen otros factores que pueden modificar las características del flujo y que deben ser evaluados:

Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS): Algunas ETS se manifiestan a través de cambios en el flujo, sangrado después de las relaciones sexuales o flujo con rastros de sangre (de color rojo o marrón oscuro).
Cuerpos extraños: El olvido de un tampón o restos de un preservativo roto pueden generar alteraciones.
Irritantes externos: El uso de ropa interior sintética o productos de higiene íntima comercial pueden causar irritación o cambios en el flujo en personas sensibles.

Tu salud, siempre en manos profesionales

En conclusión, las variaciones en el flujo vaginal necesitan un diagnóstico correcto. Pueden ser simplemente una fase de tu ciclo o una respuesta al cambio de un método anticonceptivo, situaciones que son inocuas y no requieren tratamiento. Sin embargo, en otros casos, pueden indicar una condición que necesite atención médica específica. Para tu tranquilidad, siempre consultá con tu médico/a de confianza.

 

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