Vitíligo: qué es, por qué aparece y cuáles son los tratamientos disponibles
El vitíligo es una enfermedad dermatológica que se caracteriza por la aparición de manchas blancas o zonas con menor pigmentación en la piel debido a una disminución o ausencia de melanina, el pigmento responsable del color de nuestra piel, cabello y mucosas.

El vitíligo es una enfermedad dermatológica que se caracteriza por la aparición de manchas blancas o zonas con menor pigmentación en la piel debido a una disminución o ausencia de melanina, el pigmento responsable del color de nuestra piel, cabello y mucosas.
Se trata de una hipomelanosis adquirida, es decir, una alteración en la pigmentación que aparece a lo largo de la vida y que afecta aproximadamente entre el 0,5 y el 2% de la población mundial.
¿Por qué aparece el vitiligo?
El vitíligo es una enfermedad multifactorial: no existe una única causa que explique su aparición. Actualmente se considera que intervienen distintos factores, entre ellos genéticos, inmunológicos y ambientales.
El mecanismo principal está relacionado con una alteración en la función y supervivencia de los melanocitos, que son las células encargadas de producir melanina. Cuando estas células dejan de funcionar correctamente o disminuyen, aparecen las manchas características del vitíligo.
Si bien existen factores genéticos asociados, no significa que sea una enfermedad hereditaria directa ni congénita. Aproximadamente un 20% de las personas con vitíligo tienen antecedentes familiares de la enfermedad.
¿Cómo se manifiesta?
El síntoma más frecuente es la aparición de una o varias manchas blancas o más claras que el tono habitual de la piel. Pueden aparecer en distintas zonas del cuerpo y suelen ser simétricas: por ejemplo, si aparece una lesión en un párpado puede presentarse también en el otro, o si aparece en una axila puede afectar ambas.
Existen diferentes formas:
Vitíligo segmentario: suele afectar una zona determinada del cuerpo siguiendo una distribución lineal relacionada con los segmentos de la piel. Es más frecuente en niños y puede ser más resistente al tratamiento.
Vitíligo no segmentario: es la forma más frecuente y puede aparecer en distintas áreas, incluyendo manos, pies, alrededor de la boca, párpados, orificios naturales o zonas genitales. Dentro del mismo, existen variables como vitíligo generalizado (cuando las manchas abarcan una mayor superficie corporal), vitíligo acral, vitiligo focal, vitiligo folicular (cuando afecta el cabello) y vitiligo universal (cuando afecta a más del 80% de la superficie corporal).
¿A qué edad suele aparecer?
El vitíligo puede presentarse en cualquier etapa de la vida, pero es más frecuente que comience antes de los 30 años. Cerca del 70% de los pacientes desarrollan sus primeras manifestaciones durante las primeras décadas de vida.
También puede aparecer en adultos, incluso después de los 40 o 50 años.
¿El vitiligo es contagioso?
No. El vitíligo no es una enfermedad contagiosa y no puede transmitirse por contacto con otra persona.
Es una enfermedad crónica y evolutiva, lo que significa que puede mantenerse estable durante períodos prolongados o presentar progresión con la aparición de nuevas manchas.
¿Puede estar asociado a otras enfermedades?
Aunque el vitíligo afecta principalmente a la piel, en algunos casos puede asociarse con otras enfermedades autoinmunes. Por este motivo, cuando una persona consulta por vitíligo, es importante realizar una evaluación integral.
Una de las asociaciones más frecuentes es con alteraciones de la función tiroidea. También puede coexistir con otras enfermedades autoinmunes como psoriasis, eccemas o artritis reumatoidea.
Por esta razón, el seguimiento médico permite detectar y controlar posibles condiciones asociadas.
¿Tiene tratamiento?
El tratamiento del vitíligo puede ser desafiante, pero existen diferentes alternativas que pueden ayudar a recuperar la pigmentación, controlar la evolución de las lesiones y mejorar la calidad de vida del paciente.
La elección depende de cada caso, teniendo en cuenta la extensión, ubicación, tiempo de evolución y actividad de la enfermedad.
Entre las opciones disponibles se encuentran:
Tratamientos tópicos, como corticoides locales u otros inmunomoduladores.
Fototerapia con luz ultravioleta B de banda estrecha (UVB), especialmente utilizada en determinadas formas de vitíligo.
Láser excímer en lesiones localizadas.
Nuevas terapias dirigidas, como los inhibidores de la vía JAK (anti-JAK), que representan una alternativa prometedora, aunque su disponibilidad puede variar según el país.
Es importante iniciar la evaluación y tratamiento con un dermatólogo, ya que cada paciente presenta una evolución diferente.
¿Cuándo consultar?
Ante la aparición de una mancha blanca o una zona de la piel que pierde color, es recomendable realizar una consulta dermatológica para obtener un diagnóstico adecuado.
El abordaje temprano permite evaluar la evolución de la enfermedad y definir la estrategia terapéutica más adecuada para cada persona.


